miércoles 7 de mayo de 2008

Crisis vocacional

(Foto enviada por Oscar Hernández)


-Mami, quiero ser como Michael Jackson. Quiero bailar como él y cantar y tener muchas chicas.
-Hijo no seas iluso, ese señor no tiene mujeres. ¿No ves que es muy feo?
-No importa, yo quiero ser como él. Ya estoy practicando el “moonwalk”.
-Ay dios mío. ¿Por qué no puedes ser como los otros niños? ¿No te gustaría más ser astronauta? -¿Bombero? ¿Doctor?
-No mami, quiero ser famoso, y que todos lloren cuando me vean en la calle. Quiero ser un fenómeno, vender muchos discos, hacer grandes conciertos y donar la mitad de mi dinero a los niños pobres.
-Hay otras maneras de ser famoso y admirado por todos. Podrías ser un importante gerente de una empresa multinacional, o hacerte Alcalde. No necesitas hacer música y vender discos para lograr el reconocimiento, hijo.
-No, ya lo dije, voy a ser el nuevo Michael Jackson.
-Ay Dios mío.


(15 años después)


Riiiiing!

-¿Si, buenas?
-Eh, ¿Michael?
-Sí, soy yo, hola.
-Dios mío, no lo puedo creer,¿ en verdad eres tú?
-Jeje, sí, soy yo, jeje.
-Me quiero morir, estoy temblando ¿En verdad eres tú? ¿No eres un clon?
-jeje, no, soy yo, muchacho. Jeje, ¿Quién eres? ¿Cómo llegaste a la puerta de mi casa?
-Bueno, burlé a tu seguridad, pero por favor no me botes, necesito hablarte, que me aconsejes, quiero ser como tu Michael.
-¿Really? ¿En serio? Mmmm... ¿Cuántos años tienes?
-21 años.
-Ah, no, no eres mi target.
-¿Cómo?
-No, nada, nada. Dime algo. ¿Por qué quieres ser como yo?
-Es que eres mi ídolo, mira mi ropa, mi look es similar a ti.
-Sí, bueno, pero yo no soy negro.
-Tú eres negro Mike.
-No, no lo soy.
-Sí lo eres.
-No, no lo soy.
-Que sí. En tu interior, sabes que siempre lo serás.
-Oh my god ¡No lo soy! Stop it!
-Perdón pues. ¿Acaso no puedo ser como tu siendo negro?
-No.
-Pero sé bailar el “Moonwalk”, tengo estilo y aun soy virgen, como tú.
-¡Yo no soy virgen!
-Sí lo eres Mike.
-No, no lo soy.
-Claro que si, Mike.
-¡No! ¡Tengo hijos!
-…de probeta.
-¡For god sake! ¡No soy vírgen!
-Ok, Mike, lo que tú digas.
-Créeme, una vez estuve con una chica, tenía 12.
-¿Quién tenía 12? ¿La chica o tú?
-¡Oh my god! ¿A qué viniste? ¿A que te aconsejara o a molestarme?
-Perdón Michael. Es que los nervios me hacen desvariar.
-Jeje, te entiendo, yo soy muy tímido.
-Dime Mike, ¿Cuál es el secreto de tu fama?
-Muchacho, no creo que estés listo para saberlo.
-Sí lo estoy, créeme que lo estoy.
-No, no lo estás.
-Si lo estoy Michael.
-No, te digo que no lo estás.
-¡Que sí lo estoy! ¡Soy capaz de cualquier cosa para ser como tú!
-¿De cualquier cosa? Ummmm.
-¿Qúe?
-No, nada, igual tienes 21, too old…
-¿Ah?
-Mira, te puedo decir el secreto. Aun cuando es para gente de niveles muy elevados, creo que mereces la verdad, chico.
-Cuéntame Michael, cuéntamelo todo.
-Ok. Hace 75 millones de años Xenu, el dictador de la
Confederación Galáctica, trajo millones de personas a la tierra en grandes naves espaciales, las cuales desembarcó en grandes volcanes para luego aniquilarlos con bombas de hidrógeno. Sus almas entonces se juntaron todas y…
-Ya va Michael. ¿Me estás hablando de Cienciología?
-No, claro que no.
-Sí, de eso trata la cienciología.
-No, la cienciología trata de muchas cosas lindas.
-Dios mío Mike ¿El secreto de tu fama es la cienciología?
-Chico, tienes que entender, que como hijos de las estrellas que somos...
-Ok basta, me voy.
-¿Te vas? ¿No querías saber todo pues?
-Ya no. Adiós Mike.
-Bueno, pero, vuelve cuando quieras. ¿Tienes hijos? Puedes traerlos si quieres.
- No creo que vuelva.

lunes 5 de mayo de 2008

El antílope


Vladio no era como los otros Nú de la manada. Tenía un defecto que no lo dejaba ser feliz. Su pipí era chiquito.

El pobre antílope había nacido con su miembro prácticamente imperceptible, lo que le trajo problemas de seguridad en la adolescencia cuando le tocaba orinar en medio del rebaño, pero sobre todo, le iba a dar grandes dificultades ahora, en un momento crucial para todos los de su especie.

3 días antes, el macho alfa del grupo había muerto en manos de una jauría de hienas hambrientas. El puesto estaba vacante y le tocaba ocuparlo al más grande, fuerte y con los mejores cachos. Esto, en teoría, podría corresponderle a Vladio, quien para compensar su gran problema, hacía mucho ejercicio a diario. Su cuerpo, su pelaje y sus cuernos eran de envidiar, y esto lo sabían los demás candidatos al cargo.

- Ey, mañana son las competencias para macho alfa. ¿cómo vamos a hacer con Vladio? Es más fuerte que todos. No tenemos chance.

- Sí, es verdad que está mejor preparado. Pero dicen las malas lenguas que nuestro amigo tiene un pequeñísimo problema que pondría en duda su hombría y por lo tanto su liderazgo. Jejejeje.

Este tipo de chismes llegaban constantemente a las orejas del afectado cuadrúpedo. Por esa razón, la noche anterior a la competencia, decidió acudir a la cueva de Shanayarana, la anciana cebra con poderes mágicos.

- Shana, he venido por ayuda.

- Sé a que has venido. Y tengo lo que estás buscando. Esta hierba hará que te crezca tu aparato reproductor. Pero debo advertirte, no abuses de ella, no la tomes toda, porque tu deseo podría convertirse en tu peor pesadilla.

Aun así, cegado quizás por la codicia, o a lo mejor víctima de los nervios, Vladio bebió toda la poción de un solo golpe y se acostó a dormir soñando con ser el más grande, en todo el sentido de la palabra.


A la mañana siguiente, el rumiante africano despertó con una sonrisa de oreja a oreja. Las hierbas mágicas habían hecho efecto.

Orgulloso de su grotesca nueva dote, Vladio caminó en medio de la manada con la frente bien alta, mientras los demás animales observaban estupefactos, sin poder creer lo que había sucedido. Ahora sí era verdad que no había nada que hacer. El título de macho alfa estaba prácticamente en sus manos. Sólo debía ser el primero en cruzar el gran Río Mara – la gran competencia-, nada difícil para alguien en tan buena forma física como él.

Y así llegó la hora. Todos los Ñú del rebaño saltaron al río, en lo que podría describirse como una enorme locomotora fuera de control.

El avance era imparable. La lucha por llegar de primero a la orilla era a muerte. Ninguno cedía, todos estaban parejos, todos menos Vladio.

El enorme tamaño de su nuevo miembro viril le impedía ir más rápido. Por más que se esforzaba, el peso extra lo iba relegando cada vez más. Incluso las hembras comenzaban a pasarlo.

Aun creyendo que podría recuperarse, Vladio esforzaba al máximo sus músculos, mientras poco a poco la corriente del agua lo iba alejando de la manada.

Ahí fue cuando se dio cuenta de que tal como Shara la cebra le había advertido, su mayor deseo se había convertido en su peor pesadilla: los hambrientos cocodrilos, aprovechándose de su lentitud, lo estaban rodeando.

Irónicamente, la primera mordida la recibió en los testículos.

¡Cuentameste!

Nuevo blog.
Sencillo.

Me envías una foto. Me inspiro en ella, y escribo un cuento corto. También podría ser un verso.

Algunas historias serán buenas, otras no tanto. Unas tendrán 2 cuartillas, otras 5 líneas. Ahí vamos viendo.

Al principio serán fotos enviadas por amigos, y una que otra escogida por mí mismo, como la del primer cuento que leerás en el siguiente post.